Si buscas Persépolis (Persepolis en turco), encontrarás una terraza en ruinas en el sur de Irán y una pregunta célebre: ¿por qué la incendió Alejandro Magno? La respuesta breve es que no lo sabemos con certeza. Los autores antiguos ofrecen distintos motivos y la investigación moderna no logra resolver la cuestión. Aquí puedes ver qué dice cada fuente y qué aportan las piedras quemadas.
¿Dónde está Persépolis?
Persépolis se encuentra en la provincia iraní de Fars. Está en la llanura de Marvdasht, a unos 60 kilómetros al noreste de Shiraz. Sus edificios monumentales se alzan al pie del monte Kuh-e Rahmat. Ocupan una terraza que combina una base natural con partes construidas por el ser humano.
El nombre Persépolis es griego y significa «ciudad de los persas». En persa antiguo, el asentamiento se llamaba Pārsa. Si preguntas cómo llegar a un iraní de hoy, quizá oigas otro nombre: Takht-e Jamshid. Volveremos a él más adelante.
¿Qué era Persépolis? ¿Fue realmente una capital?
Persépolis era un centro real concebido para las recepciones y celebraciones de los reyes aqueménidas. Según la UNESCO, su fundación y el inicio de las obras de la terraza monumental se remontan aproximadamente al 518 a. C., durante el reinado de Darío I. Su hijo Jerjes I y su nieto Artajerjes I ampliaron después el complejo palaciego que había iniciado Darío.
Llamarla «la capital persa» exige una pequeña precisión. El imperio tenía varias capitales administrativas, entre ellas Susa, Babilonia y Ecbatana. Persépolis no era la única. Era un escaparate de la dinastía, algo importante para entender los posibles motivos del incendio.
¿Cómo llegó Alejandro a Persépolis?
En el 331 a. C., Alejandro derrotó a Darío III en Gaugamela. Después tomó Susa y avanzó hacia Persépolis. En el invierno del 331–330 a. C., su ejército encontró resistencia en las Puertas Persas, un paso de los montes Zagros. Allí, el sátrapa de Pérside, Ariobarzanes, intentó cerrarle el camino.
Según la Encyclopaedia Iranica, Tirídates, el funcionario encargado del tesoro, ofreció la rendición en el 330 a. C. Esperaba salvar así la ciudad y la terraza de los palacios. El tesoro era enorme. El relato antiguo transmitido por Diodoro atribuye al oro y la plata un valor total de 120.000 talentos, calculado en plata.
Los palacios fueron incendiados en la primavera del 330 a. C., después de que Alejandro tomara la ciudad.
Cronología
- Hacia el 518 a. C.: Darío I comienza a construir la terraza monumental y el centro palaciego de Persépolis.
- Hacia el 509–494 a. C.: Se redactan las tablillas administrativas del Archivo de la Fortificación de Persépolis.
- 480 a. C.: El ejército de Jerjes I destruye Atenas. Más tarde, este suceso se cita como motivo de venganza.
- 331 a. C.: Alejandro derrota a Darío III en Gaugamela y después toma Susa.
- Invierno del 331–330 a. C.: El ejército de Alejandro encuentra resistencia en las Puertas Persas y después llega a Persépolis.
- Primavera del 330 a. C.: Se declara un gran incendio en los palacios de Persépolis. El estudio de Nawotka lo sitúa en mayo.
- 1933: Un equipo de la Universidad de Chicago descubre las tablillas del Archivo de la Fortificación.
- 1979: Persépolis entra en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Teoría 1: la venganza por Atenas
La primera explicación procede de Arriano, en el libro 3, capítulo 18 de su Anábasis. Según su relato, Alejandro afirma que ordenó quemar el palacio por venganza. Los persas habían incendiado Atenas y sus templos.
El trasfondo es real. En el 480 a. C., el ejército de Jerjes I destruyó Atenas. Vengar aquel acto proporcionaba a Alejandro una justificación inmediata.
Arriano no elogia la acción. Escribe que no considera acertada la decisión de Alejandro. También afirma que no puede entenderse como un castigo a los persas del pasado. Aquellos persas llevaban mucho tiempo muertos.
Arriano recoge además un argumento contrario al plan. Según cuenta, Parmenión advirtió de que destruir un palacio que ahora pertenecía a Alejandro era un error. A su juicio, los pueblos de Asia dejarían de confiar en su nuevo gobernante.
Es la afirmación de un autor, no un hecho establecido. Sí nos presenta un debate dentro del propio entorno de Alejandro.
Teoría 2: un banquete, la embriaguez y Tais
Diodoro, Quinto Curcio Rufo y Plutarco cuentan otra historia. Responsabilizan a una mujer ateniense llamada Tais. En sus versiones, ella alentó el incendio durante un banquete en el que corría el vino.
Los dos relatos tienen un tono distinto. Uno presenta una venganza calculada. El otro, un impulso durante una fiesta. Ambos proceden de autores posteriores. Ninguno es un registro redactado el mismo día de los hechos.
Teoría 3: un mensaje político
Los investigadores modernos añaden un tercer tipo de explicación. El estudio de Krzysztof Nawotka de 2003 interpreta el incendio como una campaña de intimidación. Su objetivo era quebrar la resistencia de Darío III. Nawotka fecha el suceso en mayo del 330 a. C.
Shahbazi parte del papel de la ciudad. Si Persépolis seguía intacta como centro de la dinastía, podía alimentar la resistencia persa. Quemarla eliminaría ese símbolo.
Esta interpretación encaja con lo señalado antes. Persépolis no era la única capital, pero sí un poderoso emblema de la casa real.
¿Qué dicen las piedras quemadas?
El estudio Llamas sobre Persépolis, de Amadori y sus colaboradores, examinó las propias piedras. En la capa superficial blanca de un tambor de columna de la Sala de las Cien Columnas encontraron señales de calor intenso. El calor había calcinado la piedra caliza. Por tanto, el incendio fue real y alcanzó temperaturas elevadas.
La misma investigación halló diatomeas de agua dulce en las superficies de las piedras. Esto sugiere que pudo haberse usado agua sobre el fuego. Los autores recalcan que no demuestra un intento de apagarlo.
Hay otro detalle. El palacio de Darío, el Tachara, se construyó con piedras similares, pero no presenta calcinación. El equipo lo interpreta como un indicio de que el edificio quizá no se viera afectado por el incendio.
La conclusión es prudente. Las piedras corroboran el incendio. No revelan la intención de Alejandro. Tampoco muestran que todos los edificios ardieran por igual.
Amadori y sus colaboradores concluyen que los relatos antiguos no permiten determinar la causa. No es posible elegir con firmeza entre la venganza, el banquete y el control político.
Detalles que no encontrarás en las guías
- El nombre persa. Takht-e Jamshid procede de la Edad Media, cuando se relacionaron las ruinas con el legendario rey Jamshid.
- Tablillas entre los escombros quemados. En las excavaciones del Tesoro, una sala de columnas situada entre los restos quemados contenía unas 750 tablillas de arcilla en elamita. Registran salarios y gastos.
- Un enorme archivo junto a las murallas. En 1933, el equipo de la Universidad de Chicago encontró entre 15.000 y 30.000 tablillas y fragmentos de arcilla, según las estimaciones, en estancias adosadas a la muralla de fortificación.
- Tablillas sin escritura. El mismo archivo contiene miles de tablillas sin texto, solo con impresiones de sellos. Junto a ellas hay documentos en elamita y arameo.
- Un antiguo sistema de documentación. El Archivo de la Fortificación data aproximadamente del 509–494 a. C. Documenta una administración que abarcaba desde los trabajadores hasta la familia real.
Piensa en estas tablillas como en una nómina y un libro de recibos de hace 2.500 años. Las cuentas cotidianas sobrevivieron al fuego mejor que los palacios.
Visitar Persépolis y leer sobre ella hoy
Persépolis es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979. La UNESCO sitúa el inicio de su construcción hacia el 518 a. C. Si planeas visitarla, recuerda que verás una terraza y ruinas, no palacios intactos. El incendio del 330 a. C. es una de las razones.
Cuando estés en la terraza, ten presentes las fuentes. Arriano habla de venganza. Otros tres autores antiguos hablan de un banquete. Los investigadores modernos hablan de política. Las piedras solo confirman que el fuego alcanzó temperaturas elevadas.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está Persépolis?
Está en la provincia iraní de Fars, en la llanura de Marvdasht, a unos 60 kilómetros al noreste de Shiraz.
¿Fue Persépolis la única capital persa?
No. Susa, Babilonia y Ecbatana también fueron capitales administrativas. Persépolis era un centro real destinado a ceremonias y celebraciones.
¿Cuándo se produjo el incendio?
En la primavera del 330 a. C., después de que Alejandro tomara la ciudad. El estudio de Nawotka lo sitúa en mayo.
¿Por qué la quemó Alejandro?
Arriano habla de venganza por el incendio de Atenas. Diodoro, Quinto Curcio Rufo y Plutarco lo atribuyen a un banquete marcado por la embriaguez y a Tais. Los investigadores modernos añaden el objetivo de quebrar la resistencia y eliminar un símbolo dinástico. Ninguna respuesta es segura.
¿Es Persépolis Patrimonio Mundial?
Sí, desde 1979.
Fuentes
- UNESCO — Persépolis whc.unesco.org
- Wikipedia en inglés — Persépolis en.wikipedia.org
- Wikipedia en turco — Persépolis tr.wikipedia.org
- Encyclopaedia Iranica — Persépolis iranicaonline.org
- Arriano — Anábasis, libro III, capítulo XVIII en.wikisource.org
- Amadori y otros — Llamas sobre Persépolis onlinelibrary.wiley.com
- Krzysztof Nawotka — Alejandro Magno en Persépolis real.mtak.hu
- Universidad del Sur de California — Archivo de la Fortificación de Persépolis dornsife.usc.edu
Image: Persépolis, Irán, 2016-09-24, DD 53.jpg — Diego Delso, CC BY-SA 4.0






