Quizá hayas oído que los Jardines Colgantes de Babilonia eran una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Eso es cierto: aparecen en la lista helénica de las Siete Maravillas. Lo difícil es saber si estuvieron donde cuentan los relatos, o si llegaron a existir en algún lugar.
Aquí puedes conocer lo que dijeron los autores antiguos, lo que han encontrado los arqueólogos y lo que todavía debaten los investigadores.
La respuesta breve
Nadie ha demostrado que los jardines existieran tal como los describieron los autores clásicos. Tampoco se ha establecido su ubicación. De las Siete Maravillas, los Jardines Colgantes son la única cuyo emplazamiento exacto no se ha identificado.
Tres hechos marcan el debate:
- Heródoto, el historiador del siglo V a. C. que describió Babilonia, no menciona los jardines.
- El estudio de Stephanie Dalley de 1994 señala que las abundantes fuentes escritas del reinado de Nabucodonosor II no dicen nada sobre ellos.
- Una evaluación publicada en Archaeology en 2025 indica que en Babilonia no hay restos de los jardines identificados con certeza.
Son muchos silencios. Aun así, el silencio no constituye una prueba. El resto del artículo explica por qué la cuestión sigue abierta.
¿Dónde estaban los Jardines Colgantes de Babilonia y en qué país?
El relato tradicional sitúa los jardines en la antigua Babilonia, cerca de Hilla, en el actual Irak. Según la UNESCO, el yacimiento de Babilonia está a 85 kilómetros al sur de Bagdad. Así que, si te preguntas en qué país estaban, la respuesta tradicional es Irak.
Pero la palabra «tradicional» importa. La ubicación forma parte del relato; no es un dato establecido mediante mediciones. En Babilonia no se ha excavado ningún jardín que permita señalarlo como tal.
¿Quién los construyó según la leyenda?
La versión más conocida cuenta que Nabucodonosor II, que reinó entre 605 y 562 a. C., construyó los jardines. Su esposa, Amitis, procedía de Media. Según la leyenda, ella echaba de menos su tierra y el rey mandó construir los jardines para aliviar su nostalgia.
Otra tradición atribuye la obra a la legendaria reina Semíramis. Que dos tradiciones propongan dos constructores distintos ya es una señal de alerta. La historia fue cambiando a medida que se transmitía.
Qué dicen realmente los autores antiguos
Los jardines nos llegan a través de autores que vivieron mucho después de su supuesta construcción.
Beroso fue un sacerdote babilonio que escribió hacia 290 a. C. Su relato sobre los jardines fue transmitido más tarde por Flavio Josefo. Por tanto, el testimonio más antiguo de esta historia nos llega a través de un segundo autor.
Diodoro, un autor del siglo I a. C., aporta cifras. Describe un jardín cuadrado. Cada lado mide cuatro pletros. La galería más alta se eleva hasta los 50 codos.
Estrabón explica el riego. Según su relato, el agua del Éufrates se eleva mediante un tornillo de Arquímedes.
Fíjate en el patrón. Los detalles son concretos, pero estos autores escribieron siglos después de la época de Nabucodonosor. Quienes vivieron en su Babilonia no dejaron ninguna descripción equivalente en las fuentes que estudió Dalley.
Cronología
- 704–681 a. C.: reina Senaquerib. La teoría de Nínive lo identifica como el constructor del jardín.
- 605–562 a. C.: reina Nabucodonosor II. El relato tradicional vincula los jardines con él.
- Hacia 290 a. C.: Beroso escribe el relato que más tarde transmite Flavio Josefo.
- Siglo I a. C.: Diodoro describe las medidas del jardín de Babilonia.
- 1899–1917: el equipo de Robert Koldewey excava en Babilonia y descubre un edificio abovedado que él relaciona con los jardines.
- 1994: Stephanie Dalley publica Nínive, Babilonia y los Jardines Colgantes.
- 2000: Julian Reade publica su artículo sobre las posibles ubicaciones en Babilonia y la destrucción de los restos.
- 2019: la UNESCO incorpora el yacimiento de Babilonia a la Lista del Patrimonio Mundial.
Las excavaciones alemanas en Babilonia
Robert Koldewey excavó Babilonia entre 1899 y 1917. En el Palacio Sur descubrió una estructura abovedada. La interpretó como la subestructura de los Jardines Colgantes.
Muchos lectores conocen esta historia por libros antiguos. La interpretación actual es menos segura. National Geographic explica que hoy suele considerarse que el edificio abovedado era probablemente un almacén. Eso significa que el «hallazgo» más conocido podría no corresponder a un jardín.
Quizá los jardines nunca estuvieron en Babilonia
Stephanie Dalley plantea una hipótesis audaz. Sostiene que los famosos jardines no estaban en Babilonia. Los sitúa en Nínive, cerca de Mosul. Su constructor sería Senaquerib, el rey asirio que reinó entre 704 y 681 a. C.
¿En qué se apoya?
- Una inscripción del propio Senaquerib describe un parque en Nínive. Tomaba como modelo los montes Amanos. Contenía árboles frutales y plantas aromáticas.
- En los alrededores de Nínive se ha encontrado un sistema de acueducto y canales fechado en tiempos de Senaquerib.
- El estudio de D. J. Wiseman de 1983 analiza un relieve del Palacio Norte de Asurbanipal en Nínive. Representa un jardín dispuesto alrededor de una colina y regado mediante un acueducto y canales.
Son indicios materiales reales de la existencia de jardines en Asiria. Encajan con la idea de un jardín construido con obras de ingeniería y dotado de riego mejor que cualquier hallazgo realizado hasta ahora en Babilonia.
Hay un gran problema. Diodoro y algunos otros autores griegos y romanos sitúan los jardines claramente en Babilonia. Este es el principal obstáculo textual para la teoría de Nínive. Dalley debe explicar por qué tantos autores ubicaron el jardín en la ciudad equivocada.
¿O fueron solo un relato?
Una tercera propuesta se centra en la literatura. Algunos investigadores sugieren que los jardines fueron una creación literaria. Según esta interpretación, los autores griegos y romanos imaginaron un jardín oriental ideal, y el relato nació de esa imagen.
Es una teoría, no un hallazgo. Encaja con el silencio de Heródoto y de los documentos babilónicos. Pero tampoco puede demostrarse.
Por qué las ruinas quizá no resuelvan la cuestión
En un artículo de 2000, Julian Reade ofrece una razón para no considerar la ausencia de ruinas una prueba definitiva. Durante miles de años se retiraron ladrillos de Babilonia. De muchos grandes edificios solo quedaron los cimientos. Si hubo allí un jardín, sus restos podrían haber desaparecido de la misma forma.
Piensa en un edificio antiguo de tu ciudad que fuera demolido. Sus ladrillos acaban en casas vecinas y muros de jardines. Años después, nadie puede determinar dónde estaba. Babilonia pasó por ese proceso durante miles de años.
Hay un segundo motivo para ser prudentes. La evaluación de la UNESCO señala que alrededor del 85 por ciento del área protegida no se ha excavado. La mayor parte de Babilonia sigue bajo tierra.
Los Jardines Colgantes de Babilonia hoy: ¿qué puedes ver?
Hoy puedes visitar el yacimiento de Babilonia. La UNESCO lo incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial en 2019.
Pero conviene que tengas expectativas realistas sobre los jardines. La evaluación publicada en Archaeology en 2025 señala que en Babilonia no hay restos suyos identificados con certeza. Por tanto, no existe ninguna estructura verificada de los Jardines Colgantes que puedan mostrarte. Si un guía señala una, te está presentando una teoría.
Fotos, imágenes reales y dibujos
Mucha gente busca fotos o «imágenes reales» de los jardines. No las hay. No existe ninguna estructura verificada que se pueda fotografiar.
Lo que encuentras en internet se divide en dos grupos:
- Pinturas y dibujos. Son interpretaciones de artistas. El Museo Metropolitano de Arte conserva un plato que representa las murallas y los jardines de Babilonia, basado en una imagen de la ciudad realizada por John Martin en 1819. Martin la creó antes de que comenzaran las excavaciones en Mesopotamia. Imaginó la arquitectura combinando ejemplos romanos, egipcios e indios.
- Modelos digitales. En 2016, estudiantes de la Universidad de Northampton presentaron a Stephanie Dalley un modelo 3D de los jardines. Es una visualización elaborada a partir de las descripciones de los investigadores, no un registro de un edificio hallado.
Considera todas estas imágenes ilustraciones. Ninguna constituye una prueba.
Detalles que no encontrarás en las guías
- La palabra «colgantes» puede llevar a engaño. La raíz griega kremastos también abarca los árboles plantados sobre una estructura elevada, como una terraza. Los jardines no tenían por qué quedar suspendidos en el aire.
- Un relieve perdido solo se conserva en dibujos. El relieve del jardín del palacio de Senaquerib no ha sobrevivido. Los dibujos originales de los excavadores sí.
- La mayor parte de Babilonia está sin excavar. Alrededor del 85 por ciento del área protegida no se ha excavado, según la evaluación de la UNESCO.
- Una pintura famosa es anterior a las excavaciones. La Babilonia de John Martin de 1819 precede a cualquier excavación en Mesopotamia, así que su aspecto procede de la imaginación.
Entonces, ¿existieron?
Este es el estado de las pruebas.
En contra del relato tradicional: Heródoto no menciona los jardines. Los abundantes documentos del reinado de Nabucodonosor tampoco los mencionan. No se han identificado restos confirmados en Babilonia. Hoy, el edificio abovedado de Koldewey se interpreta como un probable almacén.
A favor de algún tipo de jardín real: la inscripción de Senaquerib describe un parque con riego en Nínive. Allí se han encontrado acueductos y canales de su época. Un relieve asirio muestra un jardín abastecido por canales.
Lo que sigue sin resolverse: los autores clásicos sitúan los jardines en Babilonia, y Reade muestra que la ausencia de ruinas demuestra poco.
La interpretación ajustada a las pruebas es esta. Sigue sin resolverse si los jardines existieron tal como los describieron los autores clásicos y dónde estaban. Pudo existir un jardín real en algún lugar de Mesopotamia. También es posible que fueran una invención literaria.
Preguntas frecuentes
¿Existieron realmente los Jardines Colgantes de Babilonia?
La cuestión sigue abierta. No se han identificado restos confirmados y los documentos babilónicos de la época no los mencionan. Ese silencio no demuestra que los jardines nunca existieran. Algunos investigadores sitúan un jardín real en Nínive.
¿En qué país estaban los Jardines Colgantes de Babilonia?
El relato tradicional los sitúa en la antigua Babilonia, cerca de Hilla, en el actual Irak. La UNESCO sitúa el yacimiento de Babilonia a 85 kilómetros al sur de Bagdad.
¿Se pueden visitar hoy los Jardines Colgantes de Babilonia?
Puedes visitar el yacimiento de Babilonia, inscrito por la UNESCO en 2019. Pero una evaluación publicada en Archaeology en 2025 señala que no existen restos de los jardines identificados con certeza. Por tanto, no hay ninguna estructura verificada de los jardines que puedas ver.
¿Hay fotos reales de los Jardines Colgantes de Babilonia?
No. Hay dibujos, pinturas y modelos digitales, pero son creaciones imaginarias o visualizaciones basadas en descripciones escritas. Ninguna imagen muestra una estructura verificada.
¿Quién construyó los Jardines Colgantes según la leyenda?
La leyenda atribuye su construcción a Nabucodonosor II, que reinó entre 605 y 562 a. C., para su esposa meda, Amitis. Otra tradición se los atribuye a la legendaria reina Semíramis.
Fuentes
- Vikipedi — Jardines Colgantes de Babilonia tr.wikipedia.org
- UNESCO — Babilonia whc.unesco.org
- Wikipedia — Jardines Colgantes de Babilonia en.wikipedia.org
- Stephanie Dalley — Nínive, Babilonia y los Jardines Colgantes doi.org
- Julian Reade — Alejandro Magno y los Jardines Colgantes de Babilonia cambridge.org
- National Geographic — ¿Estaban realmente en Babilonia los Jardines Colgantes de Babilonia? nationalgeographic.com
- Archaeology — Jardín colgante archaeology.org
- Museo Metropolitano de Arte — De Asiria a Iberia en los albores de la época clásica resources.metmuseum.org
- D. J. Wiseman — Jardines mesopotámicos cambridge.org
- Museo Metropolitano de Arte — Plato: las murallas y los Jardines Colgantes de Babilonia metmuseum.org
- Universidad de Northampton — Estudiantes presentan su modelo 3D de los Jardines Colgantes de Babilonia northampton.ac.uk
FAQ
¿Existieron realmente los Jardines Colgantes de Babilonia?
La cuestión sigue abierta. No se han identificado restos confirmados y los documentos babilónicos de la época no los mencionan. Ese silencio no demuestra que los jardines nunca existieran. Algunos investigadores sitúan un jardín real en Nínive.
¿En qué país estaban los Jardines Colgantes de Babilonia?
El relato tradicional los sitúa en la antigua Babilonia, cerca de Hilla, en el actual Irak. La UNESCO sitúa el yacimiento de Babilonia a 85 kilómetros al sur de Bagdad.
¿Se pueden visitar hoy los Jardines Colgantes de Babilonia?
Puedes visitar el yacimiento de Babilonia, inscrito por la UNESCO en 2019. Pero una evaluación publicada en Archaeology en 2025 señala que no existen restos de los jardines identificados con certeza. Por tanto, no hay ninguna estructura verificada de los jardines que puedas ver.
¿Hay fotos reales de los Jardines Colgantes de Babilonia?
No. Hay dibujos, pinturas y modelos digitales, pero son creaciones imaginarias o visualizaciones basadas en descripciones escritas. Ninguna imagen muestra una estructura verificada.
¿Quién construyó los Jardines Colgantes según la leyenda?
La leyenda atribuye su construcción a Nabucodonosor II, que reinó entre 605 y 562 a. C., para su esposa meda, Amitis. Otra tradición se los atribuye a la legendaria reina Semíramis.
Image: Babylon; the city (above); the hanging gardens of Babylon Wellcome L0047679.jpg — Wikimedia Commons, CC BY 4.0






