Pirro de Epiro (Pirus) fue un rey helenístico del noroeste de Grecia que vivió aproximadamente entre 319/318 y 272 a. C. Derrotó a los ejércitos romanos en Heraclea en 280 a. C. y en Ásculo en 279 a. C., pero sufrió pérdidas que le costó reponer. Estos éxitos tan costosos quedaron asociados a la «victoria pírrica»: un triunfo que perjudica al vencedor casi tanto como una derrota.
¿Cómo pudo un rey derrotar a Roma dos veces sin conseguir una ventaja duradera? Si sigues su campaña desde Tarento hasta Ásculo, encontrarás la respuesta en los elefantes, los mandos experimentados y la capacidad de reponer un ejército. Su historia también exige cautela: el relato de Plutarco se escribió unos 380–400 años después de las batallas.
¿Quién fue Pirro de Epiro?
Pirro gobernó Epiro, en el noroeste de Grecia. Su padre fue Eácides y su madre, Ftía de Tesalia. En 297 a. C., el apoyo del gobernante egipcio Ptolomeo I le ayudó a recuperar el trono epirota. Por tanto, su trayectoria ya incluía luchas por el poder antes de cruzar a Italia.
Sus ambiciones iban más allá de Epiro. Según la biografía de Demetrio escrita por Plutarco, Macedonia se dividió entre Pirro y Lisímaco tras el derrocamiento de Demetrio. Dirigir ejércitos y conquistar territorios ya eran aspectos centrales de su trayectoria cuando Tarento solicitó su ayuda.
Su capital era Ambracia, donde hoy se encuentra la ciudad griega de Arta. Si viajas a la zona, esa conexión te permite situar la historia en la geografía actual. El rey al que recordamos mediante una expresión sobre los triunfos costosos gobernaba desde un lugar que puedes localizar en el Epiro moderno.
¿Por qué invadió Italia Pirro de Epiro?
Tarento, una ciudad griega del sur de Italia, invitó a Pirro a dirigir sus fuerzas contra Roma. Aceptó la invitación y cruzó a Italia en 280 a. C. Ayudar a Tarento también le ofrecía la oportunidad de establecer su propia esfera de poder en la península.
La expedición reunió varios tipos de tropas. Las cifras que se dan son 20.000 soldados de infantería, 3.000 de caballería, 2.000 arqueros, 500 honderos y 20 elefantes. Estos números importan porque la campaña dependía de algo más que de los animales que después se convertirían en su rasgo más recordado. La infantería, la caballería y las tropas de proyectiles formaban parte de su ejército.
En Heraclea, en 280 a. C., Pirro derrotó al ejército romano que dirigía el cónsul Publio Valerio Levino. Al año siguiente consiguió su segunda gran victoria sobre Roma en Ásculo, en Apulia. Estos éxitos explican su reputación de adversario formidable. Sus consecuencias explican el sentido más sombrío que adquirió su nombre.
¿Cómo se utilizaron los elefantes de guerra en Heraclea y Ásculo?
En Heraclea, Plutarco describe cómo los elefantes asustaron a los caballos romanos. Pirro aprovechó entonces la confusión con su caballería tesalia. El efecto de los animales iba, por tanto, más allá de sus ataques directos: desorganizaron a la caballería enemiga y abrieron una oportunidad para la intervención de la suya.
Ásculo muestra por qué los elefantes no podían ofrecer la misma ventaja en todos los campos de batalla. En el relato de Plutarco, un arroyo y sus riberas arboladas obstaculizaron su carga durante el primer día. El terreno limitó su utilidad. Tener elefantes no significaba que Pirro siempre pudiera emplearlos con eficacia en el combate.
El segundo día, según el mismo relato, Pirro combatió en terreno llano. Colocó arqueros y honderos entre los elefantes. En esta ocasión, los animales actuaron junto a las tropas de proyectiles en un despliegue adaptado a un terreno más favorable. La diferencia respecto al primer día convierte al propio terreno en parte de la explicación.
Si imaginas que los elefantes decidieron por sí solos estas batallas, Heraclea y Ásculo ofrecen una historia más compleja. En Heraclea, su impacto abrió una oportunidad para la caballería tesalia. En Ásculo, su uso dependió del acceso a un terreno adecuado y de su disposición junto a arqueros y honderos.
¿Por qué sus victorias no le dieron una ventaja duradera?
Plutarco señala un problema que los éxitos en el campo de batalla no podían resolver. Pirro perdió mandos experimentados y no podía traer reemplazos de su tierra. Sus aliados italianos estaban cada vez menos dispuestos a apoyarlo. Roma, mientras tanto, reponía su ejército con rapidez. Tras los combates, las perspectivas de ambos bandos eran distintas.
Una victoria podía dejar a Pirro con menos capacidad para librar la siguiente batalla. La pérdida de mandos suponía perder experiencia, además de hombres. La dificultad para conseguir refuerzos hacía más difícil asumir esas bajas. La capacidad de Roma para reconstruir sus fuerzas impedía que las victorias de Pirro decidieran la campaña.
Después de Ásculo, Plutarco atribuye a Pirro una observación cuyo sentido era que otra victoria sobre los romanos dejaría a su propio ejército completamente arruinado. La idea central era el coste del éxito. Su ejército había vencido, pero las pérdidas amenazaban su capacidad para seguir ganando.
Esa es la idea que conserva la expresión «victoria pírrica». Describe un éxito aparente obtenido a un precio comparable al de una derrota. El término no significa simplemente una victoria difícil. Su fuerza reside en el daño que el triunfo causa a los recursos que le quedan al vencedor.
Puedes aplicar la misma idea a una disputa cotidiana. Ganar una discusión puede parecer un éxito, pero el esfuerzo y el daño pueden superar lo que consigues. La situación militar de Pirro aporta el fundamento histórico de la expresión: sus victorias consumían personas experimentadas a las que no podía reemplazar con facilidad.
¿Hasta qué punto conocemos las pérdidas de Ásculo?
Plutarco recoge cifras de bajas contradictorias. Jerónimo señala 6.000 romanos muertos y 3.505 muertos del ejército de Pirro en Ásculo. Dionisio ofrece un total conjunto de más de 15.000 muertos. Estas cifras proceden de relatos distintos y no deben tratarse como un único cálculo aceptado por todos.
La discrepancia va más allá de los números. Jerónimo describe una derrota romana a lo largo de dos días. Dionisio relata un solo día de combate sin mencionar una derrota romana decisiva. Por tanto, la duración y el resultado del enfrentamiento varían según el relato que se siga.
Ásculo sigue asociada a la costosa segunda victoria de Pirro sobre Roma. Sin embargo, cualquier reconstrucción detallada debe dejar a la vista esas discrepancias. El número exacto de bajas es objeto de discusión. Por su parte, la explicación de Plutarco se centra en la pérdida de mandos, la falta de refuerzos, el debilitamiento del apoyo aliado y la capacidad de Roma para reponer sus fuerzas.
¿Qué ocurrió después de sus victorias sobre Roma?
En 278 a. C., Pirro aceptó la petición de ayuda de las ciudades griegas de Sicilia contra Cartago. Llevó su ejército a la isla. Su campaña se alejó así de las batallas italianas que vincularon su nombre de forma duradera con las victorias costosas.
En Lilibeo, dos meses de ataques no bastaron para que el asedio tuviera éxito. Pirro no pudo establecer un bloqueo por mar. Este episodio muestra otro límite del éxito militar: los ataques terrestres no compensaron la ausencia de un bloqueo naval.
En 275 a. C., se enfrentó al ejército de Manio Curio Dentato en Benevento. Después puso fin a su expedición italiana y regresó a Epiro. Murió en 272 a. C. durante los combates en las estrechas calles de Argos. Sus victorias sobre Roma no le habían asegurado la posición duradera en Italia que buscaba.
Cronología
- Hacia 319/318 a. C. nació Pirro.
- 297 a. C. recuperó el trono epirota con el apoyo de Ptolomeo I.
- 280 a. C. cruzó a Italia por invitación de Tarento y derrotó a Roma en Heraclea.
- 279 a. C. venció en Ásculo, una batalla asociada a grandes pérdidas.
- 278 a. C. se trasladó a Sicilia para combatir a Cartago.
- 275 a. C. puso fin a su campaña italiana tras el enfrentamiento de Benevento.
- 272 a. C. murió durante los combates en Argos.
- Principios del siglo II d. C.: datación general de las Vidas paralelas de Plutarco, que incluyen su biografía de Pirro.
Detalles que no encontrarás en las guías de viaje
Plutarco describe cómo Pirro luchó personalmente contra Pantauco y lo hirió en combate. También relata la captura de 5.000 soldados enemigos en aquel enfrentamiento. Este relato presenta al rey como un participante directo en la lucha, además de como jefe del ejército.
Según Plutarco, después de la victoria sobre Pantauco, algunos macedonios compararon el valor de Pirro en combate con el de Alejandro Magno. Esa comparación forma parte de la reputación descrita en el relato antiguo. Ayuda a explicar por qué Pirro podía despertar admiración más allá de Epiro.
Su legado también incluyó edificios y monumentos. El Oxford Classical Dictionary le atribuye la construcción del gran teatro de Dodona. La Encyclopaedia Romana recoge que erigió una estatua de la Victoria en bronce dorado para conmemorar su victoria en Tarento. Ese monumento celebraba el éxito, mientras que la expresión que después quedó ligada a su nombre destacaba su coste.
¿Cuánto tiempo después de los hechos escribió Plutarco su relato?
Las Vidas paralelas de Plutarco, que contienen la biografía de Pirro, suelen fecharse a principios del siglo II d. C. Esto sitúa el relato unos 380–400 años después de las batallas de 280–279 a. C. Por tanto, Plutarco escribió varios siglos después de Heraclea y Ásculo.
Esa distancia importa cuando lees la observación atribuida a Pirro después de Ásculo. Nos llega a través de una narración posterior que también conserva versiones contradictorias de la batalla. Las palabras atribuidas al rey expresan con claridad el problema central de la campaña, pero deben presentarse como una atribución de Plutarco.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa una victoria pírrica?
Es un éxito que cuesta tanto a quien lo consigue que sus consecuencias se parecen a las de una derrota. Las victorias de Pirro sobre Roma quedaron asociadas a la expresión porque sus pérdidas debilitaron su capacidad para continuar la guerra.
¿Qué batallas ganó Pirro contra Roma?
Derrotó a Roma en Heraclea en 280 a. C. y consiguió su segunda gran victoria en Ásculo en 279 a. C. Los relatos sobre Ásculo discrepan acerca de la duración de la batalla, su desenlace y las bajas.
¿Utilizó Pirro elefantes de guerra?
Sí. Su expedición a Italia incluía 20 elefantes. Plutarco describe cómo asustaron a los caballos romanos en Heraclea y cómo actuaron junto a arqueros y honderos en Ásculo.
¿Dónde estaba la capital de Pirro?
Su capital era Ambracia. En su emplazamiento se encuentra la actual Arta, en la región griega de Epiro.
Fuentes
- Wikipedia en turco — Pirus tr.wikipedia.org
- Oxford Classical Dictionary — Pyrrhus academic.oup.com
- Plutarco — Vida de Demetrio, secciones 41 y 44 penelope.uchicago.edu
- Wikipedia en inglés — Pyrrhus of Epirus en.wikipedia.org
- Plutarco — Vida de Pirro, sección 17 penelope.uchicago.edu
- Plutarco — Vida de Pirro, sección 21 penelope.uchicago.edu
- Encyclopaedia Romana — Altar de la Victoria penelope.uchicago.edu
- Wikipedia en inglés — Arta, Grecia: Antigüedad en.wikipedia.org
- Wikipedia en inglés — Vidas paralelas en.wikipedia.org
FAQ
¿Qué significa una victoria pírrica?
Una victoria pírrica es un triunfo que cuesta tanto a quien lo consigue que sus consecuencias se parecen a las de una derrota. La expresión se asocia con las costosas victorias de Pirro sobre Roma.
¿Qué batallas ganó Pirro contra Roma?
Pirro derrotó a Roma en Heraclea en 280 a. C. y consiguió su segunda gran victoria en Ásculo en 279 a. C. Los relatos conservados sobre Ásculo discrepan acerca de su duración, su desenlace y las pérdidas.
¿Utilizó Pirro elefantes de guerra?
Sí. Su expedición a Italia incluía 20 elefantes. Plutarco describe cómo asustaron a los caballos romanos en Heraclea y cómo combatieron junto a arqueros y honderos en Ásculo.
¿Dónde estaba la capital de Pirro?
Su capital era Ambracia, situada donde hoy se encuentra Arta, en la región griega de Epiro.
Image: Young Pyrrhus slays Neoptolomeus, 297 BC (1854 engraving).jpg — Unknown authorUnknown author, Public domain






