Arqueología y descubrimientos

¿Quién yace en el sarcófago romano de Westminster?

El sarcófago romano de la abadía de Westminster lleva una dedicatoria a Valerius Amandinus, pero el esqueleto de su interior está fechado entre los años 987 y 1052 d. C. Warwick Rodwell considera al abad Ælfwig el candidato más probable, aunque su sucesor, Wulnoth, sigue siendo otra posibilidad.

10 min de lectura5 fuentesPublicado: 3 noviembre 2026Última revisión: 3 noviembre 2026
Equipo editorial de Köküne Kadar TVNuestra política de fuentes
¿Quién yace en el sarcófago romano de Westminster?
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¿Quién yace en el sarcófago romano de Westminster?

El sarcófago romano de la abadía de Westminster (Westminster Manastırı) lleva el nombre de Valerius Amandinus, un hombre adinerado que vivió en Londres (Londra) hacia los años 300–400 d. C. Sin embargo, el esqueleto masculino de su interior pertenece a la Edad Media. Las pruebas de radiocarbono situaron los restos entre los años 987 y 1052 d. C. Warwick Rodwell considera a Ælfwig, abad de Westminster, el candidato más probable para este enterramiento posterior. Su identidad sigue sin confirmarse.

Si te guías solo por la inscripción, llegarás al propietario romano. Si sigues la pista de los huesos, encontrarás a un hombre medieval. Una cruz latina en la tapa aporta otra pista. Data de los siglos X u XI y muestra que la tumba romana se reutilizó mucho después de su dedicatoria original.

El estudio de Rodwell, El sarcófago romano de la abadía de Westminster y su historia posterior, se publicó en línea en el Journal of the British Archaeological Association el 20 de octubre de 2026. Se basa en un examen detallado del sarcófago y del esqueleto realizado en 2016. Los resultados relacionan el recipiente de piedra, su tapa modificada y su ocupante posterior.

¿Qué te cuenta la inscripción romana?

El sarcófago de piedra caliza lleva una inscripción dedicada a Valerius Amandinus. Este hombre vivió en Londres hacia los años 300–400 d. C. La dedicatoria vincula el antiguo recipiente con una persona de nombre conocido. No identifica al individuo medieval cuyo esqueleto se recuperó en su interior.

El sarcófago se talló en un único bloque de piedra caliza. Mide aproximadamente dos metros de largo y sus paredes tienen un grosor medio de diez centímetros. Estas dimensiones corresponden a una pieza de piedra de considerable tamaño. Sus posteriores traslados por la abadía de Westminster demostrarían lo difícil que resultaba moverla.

La abadía de Westminster se encuentra en el distrito londinense de Westminster. Su nombre oficial es Iglesia Colegiata de San Pedro en Westminster y es una iglesia anglicana. La construcción del templo actual comenzó en 1245 por orden de Enrique III. Por tanto, tanto el sarcófago romano como el hombre medieval de su interior son anteriores al inicio de esas obras.

¿Cómo se convirtió una tumba romana en un enterramiento medieval?

La cruz latina de la tapa data de los siglos X u XI. Una muestra ósea analizada en el Centro de Investigación Medioambiental de las Universidades Escocesas dio un intervalo de datación por radiocarbono de 987–1052 d. C. Estos resultados sitúan la marca medieval de la tapa y los restos del hombre en periodos compatibles. En conjunto, respaldan la interpretación de que se reutilizó un sarcófago romano.

Rodwell sostiene que el valioso sarcófago de piedra y su gran cruz apuntan a un eclesiástico de alto rango. Propone que se trataba de un abad de Westminster. Es una interpretación de las características del enterramiento. La cruz y el recipiente de piedra, por sí solos, no permiten conocer el nombre de su ocupante.

Puedes encontrar un paralelo cotidiano: quizá sigas usando un objeto valioso mucho después de que perteneciera a su primer dueño. Rodwell sitúa este antiguo recipiente en un contexto medieval más concreto. Según él, la producción de ataúdes de piedra había cesado a finales del periodo anglosajón. Por ello, conseguir un sarcófago romano de segunda mano podía ser una adquisición prestigiosa.

Simon Roffey, arqueólogo de la Universidad de Winchester que no participó en la investigación, pide que se estudien más a fondo los motivos por los que los cristianos medievales reutilizaban sepulturas paganas. Su cautela se refiere a las razones de esa reutilización. Las pruebas de Westminster sitúan el recipiente romano y los restos conservados de su ocupante en periodos distintos. Los motivos para elegirlo, en cambio, requieren una interpretación.

¿Por qué es el abad Ælfwig el candidato más probable?

Ælfwig fue abad de Westminster desde 993 hasta su muerte, hacia 1020. Su fallecimiento se sitúa dentro del intervalo de datación por radiocarbono de 987–1052 d. C. Esta coincidencia cronológica lo convierte en un posible ocupante del sarcófago reutilizado. Rodwell lo considera más probable que el otro candidato propuesto.

La preferencia de Rodwell también se apoya en la relación previa de Ælfwig con Westminster. Antes de ser abad, había sido monje allí. Rodwell considera esa trayectoria un motivo para favorecerlo frente a su sucesor. Así, añade un argumento biográfico a la coincidencia entre la fecha de su muerte y la datación de los huesos.

Wulnoth, sucesor de Ælfwig, sigue siendo una alternativa. Murió en 1049, también dentro del intervalo de datación por radiocarbono. Rodwell señala que se desconocen las fechas de nacimiento de ambos hombres. Cualquiera de los dos podría encajar con la edad estimada del esqueleto al morir. Por eso, conviene que distingas entre el candidato preferido y una identificación confirmada: Ælfwig es el favorito, pero Wulnoth sigue siendo una posibilidad.

¿Qué reveló el esqueleto?

James Young Langthorne, especialista en restos óseos humanos de Pre-Construct Archaeology, identificó los restos como los de un hombre que murió entre los 35 y los 49 años. Calculó que medía aproximadamente 1,75 metros. Según la investigación recogida por CNN, se conservaba alrededor del 90 por ciento del esqueleto.

Estos resultados difieren de la evaluación del siglo XIX. Aquel examen describía a una persona de no más de 30 años y unos 1,70 metros de estatura. La evaluación moderna modificó, por tanto, tanto la edad como la estatura estimadas del ocupante. La descripción antigua no debe utilizarse como equivalente a los resultados de Langthorne.

Los huesos mostraban fracturas consolidadas, artrosis y signos de gota. No se identificaron indicios de una enfermedad grave o una lesión que explicaran la muerte. El esqueleto conserva señales de lesiones y enfermedad articular, pero estas observaciones no permiten determinar por qué murió este hombre.

Cronología

  • Hacia 300–400 d. C.: Valerius Amandinus, mencionado en la inscripción dedicatoria del sarcófago romano, vive en Londres.
  • 987–1052 d. C.: Las pruebas de radiocarbono sitúan el esqueleto masculino en este intervalo.
  • 993–hacia 1020: Ælfwig ejerce como abad de Westminster hasta su muerte.
  • 1049: Muere Wulnoth, sucesor de Ælfwig y otro de los posibles ocupantes.
  • 1245: Comienza la construcción de la iglesia actual de la abadía de Westminster por orden de Enrique III.
  • 1820: Unos trabajadores descubren el sarcófago, rompen su tapa y vuelven a enterrarlo.
  • 1869: Se realiza una excavación formal del sarcófago en North Green. La tapa dañada se repara ese mismo año.
  • 2016: Los trabajos de conservación permiten examinar en detalle el sarcófago y el esqueleto.
  • 20 de octubre de 2026: El estudio de Rodwell se publica en línea.

¿Cómo se redescubrió el sarcófago?

Unos trabajadores encontraron el sarcófago por primera vez en 1820. Después volvieron a enterrarlo sin documentar detalladamente su contenido. Este primer hallazgo dejó un registro incompleto de lo que había dentro del recipiente de piedra cuando se abrió.

La excavación formal tuvo lugar en 1869, en North Green, el espacio ajardinado al norte de la abadía de Westminster. Después, el sarcófago se trasladó al claustro oriental. Más tarde se llevó a la base de la torre noroeste. Estos traslados forman parte de la historia de la pieza después de su excavación, junto con su transformación mucho más antigua de tumba romana en enterramiento medieval.

Cuando se realizó la investigación de 2016, se creía que el esqueleto se había perdido. Al abrir el sarcófago en el taller de conservación, se descubrió que los restos seguían dentro y estaban casi completos. Su conservación hizo posible el examen detallado, incluida la evaluación de la edad, la estatura y las afecciones óseas.

Detalles que no encontrarás en las guías

Los daños de 1820 fueron importantes: los trabajadores rompieron la tapa en seis fragmentos. Las reparaciones se realizaron en 1869. La tapa conserva así huellas de dos intervenciones muy distintas. Su cruz latina señala la reutilización medieval, mientras que las fracturas reparadas pertenecen a la historia de su redescubrimiento.

Trasladar el sarcófago a la base de la torre noroeste llevó más de 36 horas debido a su peso. Recuerda cómo estaba hecho cuando imagines la operación. El recipiente se talló en un único bloque de piedra caliza, de unos dos metros de largo y con gruesas paredes de piedra.

En 2016 se encontró un depósito rectangular de cal blanca en el fondo del sarcófago. Se interpretó como la huella de un ataúd de madera que se había descompuesto por completo. Este detalle añade otro elemento a la disposición del enterramiento: al parecer, hubo un ataúd de madera dentro del recipiente de piedra.

La supuesta desaparición del esqueleto también resultó ser una idea equivocada. Los restos se conservaban casi completos dentro del sarcófago cuando este se abrió en el taller. La diferencia entre aquella creencia y su contenido real ayuda a explicar la importancia del examen de 2016. Al fin y al cabo, los huesos seguían disponibles para su estudio directo.

¿Dónde puedes ver el sarcófago?

El sarcófago forma parte de la exposición permanente de las Galerías del Jubileo de Diamante de la Reina, en la abadía de Westminster. Cuando lo veas, ten presentes sus distintas fechas. La inscripción corresponde a su dedicatoria romana. La cruz indica una reutilización medieval. El esqueleto se fechó entre los años 987 y 1052 d. C.

Estas distinciones ayudan a comprender la pieza. Valerius Amandinus es el hombre cuyo nombre figura en el recipiente romano. Ælfwig y Wulnoth son las identidades propuestas para su ocupante medieval. Las pruebas conservadas respaldan la reutilización y el enterramiento medieval, mientras que la identificación preferida por Rodwell sigue siendo una teoría.

Preguntas frecuentes

¿Era romano el esqueleto?

Según las pruebas de radiocarbono, el esqueleto conservado data de 987–1052 d. C. El sarcófago es romano y lleva una dedicatoria vinculada a Valerius Amandinus, que vivió en Londres hacia los años 300–400 d. C. Los restos y el recipiente pertenecen a periodos distintos.

¿Se ha confirmado que se trata de Ælfwig?

No. Rodwell se inclina por Ælfwig, que murió hacia 1020. Wulnoth, fallecido en 1049, también encaja en el intervalo de datación por radiocarbono. Ambos podrían coincidir con la edad estimada al morir, ya que se desconocen sus fechas de nacimiento.

¿Qué edad tenía el hombre cuando murió?

Langthorne calculó que murió entre los 35 y los 49 años. Su estatura estimada era de aproximadamente 1,75 metros. Estos resultados sustituyeron una evaluación anterior que le atribuía no más de 30 años y alrededor de 1,70 metros de estatura.

¿Qué demuestra que se reutilizó la tumba?

La tapa lleva una cruz latina fechada en los siglos X u XI. La datación por radiocarbono del esqueleto dio un intervalo de 987–1052 d. C. Ambos corresponden a un periodo muy posterior al del sarcófago romano y su dedicatoria.

Fuentes

  1. Abadía de Westminster — Resuelto el misterio del sarcófago romano de la abadía westminster-abbey.org
  2. Warwick Rodwell, Journal of the British Archaeological Association — El sarcófago romano de la abadía de Westminster y su historia posterior doi.org
  3. Taylor & Francis — El misterioso esqueleto hallado en un sarcófago romano de la abadía de Westminster podría tener por fin una identidad newsroom.taylorandfrancisgroup.com
  4. CNN / Local News 8 — Un misterioso esqueleto hallado en un sarcófago romano de la abadía de Westminster podría tener por fin una identidad localnews8.com
  5. Wikipedia — Abadía de Westminster en.wikipedia.org

FAQ

¿Quién yace en el sarcófago romano de Westminster?

El esqueleto pertenece a un hombre medieval cuya identidad sigue sin conocerse con certeza. Warwick Rodwell considera al abad Ælfwig el candidato más probable, aunque su sucesor, Wulnoth, es otra posibilidad.

¿Quién fue Valerius Amandinus?

Valerius Amandinus fue un hombre adinerado que vivió en Londres hacia los años 300–400 d. C. El sarcófago romano de piedra caliza lleva una inscripción dedicada a él.

¿Cómo se comprobó la reutilización medieval?

La datación por radiocarbono de una muestra ósea dio un intervalo de 987–1052 d. C. Una cruz latina en la tapa, fechada en los siglos X u XI, también indica una reutilización medieval.

¿Dónde se expone el sarcófago?

El sarcófago forma parte de la exposición permanente de las Galerías del Jubileo de Diamante de la Reina, en la abadía de Westminster.

Image: Stone coffin – Roman.jpg — maggie jones., Public domain

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